¡Que suenen los móviles!

Hace ya 4 años que entró en vigor la norma y todavía no nos hemos acostumbrado. Es que los ajedrecistas somos duros de mollera… Y los árbitros ni te cuento.

Si hay una regla clara en las Leyes del Ajedrez de la FIDE es el artículo 12.2.b, que dice lo siguiente:

Está estrictamente prohibido llevar teléfonos móviles o cualquier otro medio electrónico de comunicación, no permitido por el árbitro, dentro del recinto de juego. Si durante las partidas suena en el recinto de juego el móvil de un jugador, éste perderá su partida. Será el árbitro quien determine la puntuación del adversario.

Copiemos el texto original en inglés (que es la versión auténtica de las Leyes) para ver lo que dice:

It is strictly forbidden to bring mobile phones or other electronic means of communication, not authorised by the arbiter, into the playing venue. If a player`s mobile phone rings in the playing venue during play, that player shall lose the game. The score of the opponent shall be determined by the arbiter.

La versión en inglés habla de ring, cuya definición es: to give forth a clear resonant sound, as a bell when struck, vamos producir un claro y resonante sonido. No sé si somos los únicos que buscamos la quinta pata al gato, pero si tu vas por la calle y escuchas un “pi-pi” de un móvil dices: “ha sonado un móvil”, ¿o te paras a preguntar si era un mensaje, una alarma o una llamada?. Para los que lo ponen todo en duda, cuando vas por la calle y cuando al que va contigo se le cae el móvil al suelo y se oye “crack”, a parte de llamar manazas al que va junto a tí, ¿dices que ha sonado el teléfono?. Pues no.

Bueno, pues aquí entra la labor interpretativa de jugadores, federativos y árbitros. ¿Qué hacer cuando un móvil suena? Es decir, cuando emite un sonido producto de una acción del propio móvil? El artículo 12.2.b de las Leyes está claro: el jugador cuyo móvil ha sonado pierde la partida. Es uno de los artículos más claros de las Leyes. El árbitro no tiene que hacer otra cosa que parar los relojes, decretar la partida por perdida al jugador al que le ha sonado el móvil y decidir el resultado del oponente.

¿A que la historia parece clara? Pues aunque hayan pasado 4 años, la gente lo sigue sin tener claro: “Deja, deja, que yo quiero seguir jugando” dicen muchos jugadores. Pues no señor. Usted no puede seguir jugando, porque la partida ya ha concluido. Ha terminado con el sonido del móvil. “Pero la partida es mía y hago lo que quiero”. Pues no señor. La partida no es suya, su partida afecta a otras muchas (imaginad por ejemplo que afecta a los emparejamientos de un suizo, a los premios de un torneo o a la clasificación a un Campeonato de rango superior.

Aún así, hay gente, incluso árbitros, que permiten que se continúen las partidas cuando suena un móvil. Eso está mal hecho.

Estando prohibida la simple posesión de un teléfono móvil, sólo está castigado que suene (hay algunos que serían más exigentes y castigarían la simple posesión), y lo que me fastidía es que después de 4 años no hayamos sido capaces de interiorizar la norma. La gente dice “los Reglamentos están mal escritos” y se cura en salud para no cumplirlos. Pues no. Si suena, palmas. Y punto. Ni Leyes más claras, ni Reglamentos deficientes, ni artículos más concretos, ni la Federación X dice esto y la Federación Y dice lo otro. Pierdes.

Eso sí, si quieres nos ponemos a debatir si tenemos que eliminar el artículo 12.2.b de las Leyes del Ajedrez. A mí personalmente no me gusta que el artículo más claro de las Leyes del Ajedrez sea que pierdes si suena el móvil. Pero las Leyes las cambia la FIDE y hay que hacer una propuesta en ese sentido a la FIDE. Ah, las Leyes cambian cada 4 años, toca cambiar este año, el 1 de julio entrarán en vigor las nuevas Leyes del Ajedrez y allí dicho artículo no se ha cambiado. Es esto lo que dice (artículo 12.3.b):

Está prohibido tener teléfonos móviles o cualquier otro medio electrónico de comunicación sin el permiso del árbitro dentro del recinto de juego, salvo que estén completamente desconectados. Si tal dispositivo produce un sonido, el jugador perderá la partida. El oponente será declarado vencedor. Sin embargo, si el oponente no puede vencer la partida por medio de ninguna serie de jugadas legales, su puntuación será de tablas.

De ahora en adelante la FIDE permitirá que haya teléfonos en la sala de juego (antes estaba prohibido), pero la norma de “si suena, pierdes” sigue ahí. Y es clara.

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