Mes: mayo 2015

¿Qué hacer contra el doping electrónico? ¿Quién ayuda a los árbitros?

Últimamente hemos visto diversos casos de tramposos cazados con las manos en la masa en torneos de ajedrez. Los casos del GM Gaioz Nigalidze, el más reciente de ayer mismo, Dhruv Kakkar, o las sospechas de San Sebastián, han servido para que aficionados y jugadores escriban, hablen o twiteen un montón sobre el tema. Todos recordamos también el caso del jugador búlgaro Ivanov o diversos casos en los que han pillado a jugadores con teléfonos en los baños.

Decía hace ya un tiempo en este mismo blog, que una de las novedades de las Leyes del Ajedrez que entraron en vigor el 1 de julio de 2014, era que las Leyes obligaban al jugador a prestarse a ser registrado bajo pena de sanciones.

He hablado mucho sobre este extremo con diversos jugadores y también con algún árbitro, y todos tienen claro que el árbitro debe registrar al jugador si hay sospechas. Pues yo no estoy de acuerdo. No lo tengo claro. Y me explico: en un centro comercial o en un aeropuerto los agentes de seguirdad no te registran, llaman a la Policía y es esta la que te registra.

Registrar a un jugador me crea muchas dudales legales de invasión de intimidad de un jugador. Pero claro todo el mundo se lo pide que lo haga al árbitro y si este dice que no, el culpable es el árbitro. Un amigo abogado me decía que no registre a nadie, que invite al jugador reclamante a llamar a la Policía y a presentar una denuncia por estafa porque el torneo tiene premios en metálico y el presunto infractor está estafando a los demás jugadores. ¿Alguno puede dar alguna explicación legal sobre la legalidad de las Leyes del Ajedrez de la FIDE en comparación con la legislación española (o europea) sobre el registro de jugadores?

Muchas veces parte de la culpa también la podemos tener los propios árbitros: yo no tengo los conocimientos ajedrecísticos suficientes para poder comenzar a sospechar si un jugador está utilizando Fritz para jugar sus partidas o no. La FIDE creó un pomposo Comité Anti Trampas. Aprobó también un protocolo de actuación para árbitros y organizadores, en el que se preveía un Screening Tool o herramienta de escaneado de partidas, que supuestamente podrían utilizar los árbitros para detectar posibles usos de ordenadores. Por supuesto, esa herramienta ni está ni se le espera de momento. De todas formas eso podría solucionar diversos problemas a posteriori, no durante las propias rondas.

Otro de los puntos que la gente solicita a los organizadores y árbitros es instalar detectores de metales y/o inhibidores de frecuencia. Sobre los detectores de metales, me parece un gasto excesivo y una cosa absurda para cualquier torneo. En España hay más de 500 torneos al año que valen para elo FIDE y habrá otro montón que no lo valgan. La gran mayoría de ellos tienen menos de 100 jugadores o son Campeonatos por equipos que no se juegan en una única sede. Que los organizaodres vayan comprando detectores de metales es práctimente imposible además de ser un gasto excesivo.

Lo de los inhibidores de frecuencia merece un párrafo a parte. Recuerdo que en la Olimpiada de Calviá hubo inhibidores porque justo antes de comenzar la ronda el teléfono móvil perdía la cobertura. Posteriormente, en una conversación antes del Europeo por Equipos de Bilbao, un miembro del equipo técnico me dijo que instalar un inhibidor de frecuencia para un torneo es fácil, es encender un aparato. Pero para ello parece que se necesita permiso de la Policía porque eso afecta a un montón de señales, no solo las que podrían usar los jugadores sino a señales de la calle, wifis de hoteles cercanos, redes de telefonía, etc… Parece ser que conseguir esos permisos no es fácil, por lo que podemos usar la misma argumentación que los detectores de metales: ¿cualquier torneo de la Pepsi (como los define mi buen amigo Luis Blasco) que se juega en un club del centro de cualquier ciudad, tiene que pedir permiso a la Policía para dejar a todo el edifcio sin señal teléfonica, de radio o de internet por un torneo de ajedrez?

Yo pido formación: formación para los árbitros para poder detecar este tipo de actuaciones. No sé si nos tienen que enseñar técnicas de espías (es coña) o alguna otra cosa. Y también mismos criterios, todos los árbitros federados debemos seguir las directrices técnicas de la Federación Española y de la FIDE, pero para eso tiene que haber directrices técnicas y que estas tengan un paraguas legal.

No sé cuál es la solución final de este tema, pero como decía hace unas semanas en un comentario en el excelente blog de Federico Marín Bellón sobre este mismo tema, “como otras muchas veces, la tecnología y los tramposos han sido más rápidos que los legisladores”.