Mes: enero 2017

Hablando sobre el arbitraje de ajedrez

En agosto de 2016 estuve arbitrando en el 18º Open Internacional de Sants tras recibir la invitación por parte de algún loco. Otro día hablaré sobre el torneo en sí mismo y sobre las diferencias de ese torneo con los que he arbitrado hasta ahora, pero una de las condiciones de la invitación era que hablara en un seminario o reunión de árbitros catalanes sobre mi experiencia en el arbitraje o sobre mis ideas sobre ello.

Por una parte me vino muy bien esa charla para ordenar mis ideas. En febrero dejé la presidencia de mi club (2500 socios, 13 secciones culturales-deportivas) y poco después decidí también arbitrar lo menos posible, más que nada por cansancio y con ganas de ver al toro desde la barrera.

Me salió una charla quizá un poco pesimista, y aunque no hubiera Periscope, hubo un debate y preguntas interesantes. Quizá, como me dijo Davide al salir, lo más importante fue que más de uno se preguntó al salir en qué fase de las 5 que mostré en la charla estaba.

Una de las claves de la charla fue, que mucha culpa del estado actual del arbitraje de ajedrez, del que todos nos quejamos, es nuestra y solo nuestra. Que nos hemos convertido en meros administrativos, con lo bueno y malo que tiene ello, y que si no andamos un poco vivos, pronto nos sustituirán por un robot. Ojo, que igual nos lo merecemos. Como muestra puse este ejemplo:

Hemos conseguido que lo más estricto de las Leyes fuera perder porque había sonado un móvil.

Eso sí, hemos sido super estrictos con ello, hasta el punto de convertirlo en ridículo y ya nos lo han cambiado en las últimas Leyes del Ajedrez.

Muchas veces nos quejamos de “qué mal está este mundo” y no nos damos cuenta de que somos nosotros los que hemos “creado” o “alimentado” el problema.

Tenéis la presentación que utilicé aquí. Podéis pasar adelante y atrás con las flechas de vuestro teclado.

Estoy abierto al debate, al intercambio de opiniones, a todo. Incluso a repetir la charla en otro torneo, club o Federación 🙂

 

 

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El control y cuándo suma el reloj el tiempo

He tenido este blog abandonado durante bastante tiempo. A ver si lo recupero y escribo algo por aquí, que tengo varios temas en la recámara.

Esta mañana, me he despertado con este Tweet:

Que hace referencia a este otro:

Y que trata de cuándo suma el reloj el tiempo adicional tras llegar al control de tiempo.

Después he leído la crónica de Leontxo García en El País y acabo de leer este otro Tweet de Patricia sobre el mismo tema.

A parte del despiste que pudo tener Ivanchuk, el meollo de la cuestión es sobre el control de tiempo.

Es habitual (aunque no en la mayoría de los torneos en España), jugar las partidas con controles de tiempo. Me explico: los jugadores tienen (por ejemplo), 90 minutos para hacer 40 jugadas y 30 minutos más, todo ello con 30 segundos adicionales por jugada.

La gente cree que tras realizar 40 jugadas, los jugadores reciben 30 minutos adicionales. Y se extrañan (incluso reclaman) si el reloj no le suma los 30 minutos después de hacer 40 jugadas.

La primera vez que arbitré un torneo con este ritmo de juego fue en 2006 en el CECLUB de División de Honor Grupo II que se jugó en Donostia; y en el que a Mario Gómez casi le da un síncope porque no se dio cuenta de que ya había completado las 40 jugadas porque el reloj no le había sumado esos 30 minutos adicionales.

Vayamos al origen de todo, las Leyes del Ajedrez, y veamos lo que dicen:

6.3.a: Al utilizar un reloj de ajedrez, cada jugador debe completar un número mínimo de movimientos, o todos, en un período de tiempo prefijado y/o puede recibir un determinado tiempo  adicional con cada movimiento. Todas estas cuestiones deben ser especificadas con antelación.

6.3.b: El tiempo no consumido por un jugador durante un período se añade a su tiempo disponible para el siguiente período, si lo hubiera

Hasta aquí ningún problema.

6.4 Inmediatamente después de una caída de bandera, deben comprobarse los requisitos del Artículo 6.3.a.

Y ese es el artículo que soluciona todos los problemas. El “control de tiempo” se realiza según lo indica el artículo 6.4, es decir, después de una caída de bandera. Es entonces, y solo entonces, cuando se debe verificar si el jugador ha cumplido los requisitos de juego con reloj especificados anteriormente según el artículo 6.3.b, y no cuando se realiza un determinado número de jugadas. Es esa la razón por la que hay que configurar los relojes sin contador de jugadas que sumen el tiempo adicional al llegar a un número determinado de jugadas.

Además hay otros casos más prácticos que reglamentarios: imaginemos un torneo abierto con un montón de jugadores en el que un jugador desplaza las piezas en su tablero por la razón que sea. Entonces su rival, en vez de parar el reloj y llamar al árbitro, pulsa su reloj para que corra el tiempo del rival y que éste coloque las piezas adecuadamente en el tablero. En ese caso, el reloj ya ha sumado un jugada adicional, y sumará el tiempo del segundo periodo de tiempo una jugada antes de lo debido, despistando a los jugadores y pudiendo crear un problema mayor. Eso por no decir el caso en el que un jugador pulse el reloj del tablero de al lado… Cosa que no pasaría si el torneo estuviera bien vigilado, como dicen en Twitter: